Juan-Miguel Villar Mir interviene en las jornadas Alianzas Público-Privadas para el Desarrollo de las Infraestructuras en América Latina

21 de noviembre de 2008

Juan-Miguel Villar Mir ha participado el 21 de noviembre en las jornadas Alianzas Público-Privadas para el Desarrollo de las infraestructuras en América Latina organizadas por la Fundación San Benito de Alcántara y la Secretaría General Iberoamericana, en el marco del XX Aniversario del Premio Internacional Puente de Alcántara.

En el acto estuvieron presentes destacadas personalidades del sector de las infraestructuras en Latinoamérica, entre los que se encuentran Enrique V. Iglesias, secretario general Iberoamericano, Víctor Rossi, ministro de Transporte y Obras Públicas de Uruguay, José Francisco López, secretario de Obras Públicas de Argentina, Sonia Tschorne, directora general de Obras Públicas de Chile, Mauro Arce, secretario de Transporte del Estado de Sao Paulo o José San Martín, Director General de Desarrollo Carretero de la Secretaría de Transportes del Gobierno Federal de México.

El presidente del Grupo intervino en la mesa redonda Financiación y desarrollo de las infraestructuras en la coyuntura actual y ofreció una perspectiva de dicho ámbito desde la óptica empresarial y, más en concreto, desde una empresa concesionaria de infraestructuras a nivel internacional. En su exposición, que fue seguida con un notable interés, recordó que OHL Concesiones, filial del Grupo OHL, ocupa una posición de referencia en Latinoamérica. Su cartera asciende a 53.150 millones de euros tras la adjudicación en 2008 de cinco autopistas federales en Brasil y dos autopistas en México. Y, en la actualidad es la primera concesionaria en Brasil por número de km concesionados.

Tras hacer un recorrido por el impacto de las infraestructuras en el crecimiento económico de España, apuntó que en nuestro país, el stock total de las infraestructuras del transporte -carreteras, ferrocarril, puertos y aeropuertos-, presenta una evolución histórica «fuertemente creciente en las últimas décadas». En 1964 el stock era de 36,2 miles de millones de euros y en 2005 alcanzó un total de 265,6 miles de millones de euros. De esta forma, la dotación de infraestructuras en términos de stock de capital bruto real se ha multiplicado por más de siete en 40 años.

Centrado en Latinoamérica, Juan-Miguel Villar Mir destacó que, a pesar de encontrarnos sumidos en una crisis financiera internacional y global derivada del hundimiento de las hipotecas subprime, el marco macroeconómico de la región es favorable. Así, las previsiones del FMI apuntan a que 2008 concluirá con un crecimiento en la región del 4,5%, que, aunque supone un retroceso superior a un punto porcentual con respecto a 2007, «es un dato que se puede considerar positivo dado el contexto de elevada incertidumbre económica en el que nos encontramos».

En este sentido destacó que la región se enfrenta a diversas prioridades, entre las que se encuentran velar por el funcionamiento adecuado y eficiente de los sistemas financieros, lo que implica adoptar medidas para contener los riesgos de liquidez y de calidad de activos, así como defender los avances que en materia de inflación se han logrado con gran esfuerzo. En concreto, según puntualizó, «2007 finalizó con una inflación del 5,4% frente al 7,8% previsto para 2008».

En lo que respecta a las infraestructuras recordó que América Latina es líder tanto en número de proyectos como en inversión en materia de cooperación público-privada en infraestructuras de transporte (aeropuertos, ferrocarriles, carreteras y puertos) en el mundo. Según datos del Banco Mundial, en el periodo comprendido entre 1990-2007, se realizaron un total de 1.097 proyectos en el mundo, de los que 408 se desarrollaron en Latinoamérica, lo que representa un significativo 37% del total. Asimismo, la inversión total realizada alcanzó 210.272 millones de dólares, de los que 85.379 millones correspondieron a Latinoamérica, es decir, más del 40%. A pesar de estos datos favorables, la inversión pública promedio en infraestructuras de los países de la región no ha superado el 2% de su PIB, cuando el nivel deseable se debería situar en torno al 5%, por lo que aún existe un importante margen de crecimiento en la región en este ámbito. Por todo ello, las empresas españolas tienen una importante oportunidad para contribuir con su trabajo, su tecnología y con su financiación al crecimiento y la prosperidad de la región a través de proyectos de alianzas públicos-privadas.

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